TRAPPIST 1 e: el James Webb revela nuevas pistas sobre un mundo en la zona habitable

El sistema TRAPPIST 1, a 40 años luz de la Tierra, sigue siendo uno de los escenarios más fascinantes en la búsqueda de vida fuera del Sistema Solar. Entre sus siete planetas rocosos, TRAPPIST-1 e es considerado el candidato más prometedor para albergar agua líquida en superficie. Ahora, un equipo internacional de astrónomos ha presentado en The Astrophysical Journal Letters un análisis pionero con los datos del Telescopio Espacial James Webb (JWST) que nos acerca un poco más al misterio de este mundo.

La imagen muestra una ilustración de la superficie de un exoplaneta parecido a la Tierra, iluminado por la luz dorada de su estrella. En el horizonte se aprecia la delgada capa atmosférica, con nubes dispersas que se mezclan con el azul profundo del cielo, mientras el terreno rocoso y montañoso se extiende bajo un cielo estrellado. Crédito: La Ciencia Espacial.
La imagen muestra una ilustración de la superficie de un exoplaneta parecido a la Tierra, iluminado por la luz dorada de su estrella. En el horizonte se aprecia la delgada capa atmosférica, con nubes dispersas que se mezclan con el azul profundo del cielo, mientras el terreno rocoso y montañoso se extiende bajo un cielo estrellado. Crédito: La Ciencia Espacial.

El exoplaneta Trappist 1e tiene un espectro difícil de interpretar

El JWST observó cuatro tránsitos de TRAPPIST-1 e con su instrumento NIRSpec PRISM. Como ya había sucedido con otros planetas del sistema, las señales se vieron fuertemente afectadas por la actividad de la estrella anfitriona, una enana ultrafría con regiones activas que contaminan el espectro. A pesar de este obstáculo, los investigadores aplicaron técnicas avanzadas de corrección y compararon los resultados con modelos de atmósferas posibles.

¿Hay atmósfera o es un planeta desnudo?

El estudio concluye que, con los datos actuales, no se puede confirmar ni descartar la existencia de una atmósfera. Sin embargo, sí se lograron avances importantes:

  • Se descartan atmósferas ricas en hidrógeno, como las de los gigantes gaseosos.
  • Se desfavorecen atmósferas dominadas por CO₂ a presiones similares a las de Marte o Venus.
  • Los datos permiten atmósferas más pesadas, dominadas por nitrógeno (N₂) con trazas de CO₂ y metano (CH₄).
justes espectrales del espectro de transmisión corregido por contaminación estelar de TRAPPIST-1e. Arriba: modelos directos de mejor ajuste para tres presiones parciales diferentes de N2 y CH4 ( líneas de color sólidas, punteadas y discontinuas) en comparación con una línea plana (línea negra punteada). Abajo: recuperaciones de GP+atmósfera para el CLR (azul) y valores a priori logarítmicos uniformes con un gas de fondo “fantasma” (gris) en comparación con una línea plana (línea negra punteada). Todos los modelos se representan agrupados en la misma resolución espectral que los datos. Las longitudes de onda de las bandas de absorción potenciales de CH4 están anotadas. El gráfico de esquina correspondiente se encuentra en el Apéndice E. Los modelos directos de mejor ajuste y ambos enfoques de recuperación identifican de forma independiente características espectrales atribuidas tentativamente a características de CH4 en una atmósfera potencialmente rica en N2 .
justes espectrales del espectro de transmisión corregido por contaminación estelar de TRAPPIST-1e. Arriba: modelos directos de mejor ajuste para tres presiones parciales diferentes de N2 y CH4 ( líneas de color sólidas, punteadas y discontinuas) en comparación con una línea plana (línea negra punteada). Abajo: recuperaciones de GP+atmósfera para el CLR (azul) y valores a priori logarítmicos uniformes con un gas de fondo “fantasma” (gris) en comparación con una línea plana (línea negra punteada). Todos los modelos se representan agrupados en la misma resolución espectral que los datos. Las longitudes de onda de las bandas de absorción potenciales de CH4 están anotadas. El gráfico de esquina correspondiente se encuentra en el Apéndice E. Los modelos directos de mejor ajuste y ambos enfoques de recuperación identifican de forma independiente características espectrales atribuidas tentativamente a características de CH4 en una atmósfera potencialmente rica en N2 .

¿Una pista de metano?

Uno de los hallazgos más intrigantes es la posible presencia de metano en combinación con nitrógeno. Aunque la señal no es lo bastante fuerte para declararse una detección, este escenario recuerda en cierto modo a Titán, la luna de Saturno, aunque en un entorno mucho más cálido.

Habitabilidad en duda

La habitabilidad de TRAPPIST-1 e dependería de la capacidad de su atmósfera para mantener suficiente efecto invernadero. Los autores señalan que, si bien es posible que el planeta cuente con océanos de agua líquida, los datos actuales favorecen escenarios más fríos que podrían limitar esa habitabilidad a regiones específicas, como la zona del punto subestelar (donde la estrella siempre está en el cenit).

Lo que viene para Trappist 1e

La buena noticia es que este estudio es solo el comienzo. El JWST ya tiene programadas 15 nuevas observaciones de TRAPPIST-1 e, que permitirán refinar los modelos y quizás responder la gran pregunta: ¿es este planeta un mundo desnudo o un candidato real a “segunda Tierra”?


📄 Referencia: Glidden, A. et al. (2025). JWST-TST DREAMS: Secondary Atmosphere Constraints for the Habitable Zone Planet TRAPPIST-1 e. The Astrophysical Journal Letters, 990:L53. DOI: 10.3847/2041-8213/adf62e

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