La NASA prepara para 2027 una de las misiones tripuladas más complejas del programa Artemis. Pero, a diferencia de los planes originales, Artemis III no viajará hasta la Luna: será una misión de demostración en órbita terrestre baja destinada a preparar el regreso de astronautas a la superficie lunar con Artemis IV, previsto para 2028.

Orion se encontrará con Starship y Blue Moon
La pieza central de Artemis III será la nave Orion, que despegará con cuatro astronautas a bordo mediante el cohete SLS. Una vez en órbita, realizará operaciones de encuentro y acoplamiento con vehículos de prueba de los dos sistemas de aterrizaje lunar comerciales que desarrolla la NASA junto a SpaceX y Blue Origin.
SpaceX utilizará una Starship Version 3, base del futuro Starship HLS. La nave, de unos 52 metros, incorporará un sistema de acoplamiento en su parte frontal. Orion se conectará con ella para comprobar comunicaciones, control y comportamiento conjunto de ambas naves, aunque los astronautas no entrarán en Starship.
Blue Origin seguirá una estrategia diferente con un vehículo basado en su Blue Moon Mark 2. Su prototipo incluirá sistemas clave de aviónica, software y control, y está previsto que hasta dos astronautas puedan acceder a su cabina durante las pruebas.
Tres grandes lanzamientos coordinados
La misión requerirá tres lanzamientos en un periodo relativamente corto. El vehículo de Blue Origin será enviado primero y podrá permanecer hasta 30 días en órbita. Posteriormente despegarán SLS con Orion y su tripulación y, durante otra fase de la misión, la Starship de SpaceX.
Esta compleja secuencia permitirá ensayar no solo los acoplamientos, sino también la coordinación entre centros de control, instalaciones de lanzamiento, comunicaciones, software y operaciones en tierra.
Artemis III será, en esencia, un gran ensayo general. Los datos obtenidos servirán para reducir riesgos antes de Artemis IV, misión con la que la NASA mantiene como objetivo realizar el primer alunizaje tripulado del programa Artemis en 2028.


